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BRX Newsretail28 de octubre de 2026

Agentes de IA pueden comandar compras en el e-commerce hasta 2030, dice VP de Cielo

Carlos Alves afirmó, en el Summit Pagamentos 2026, que hasta US$ 1 trillón del comercio global podrá ser orquestado por decisiones de inteligencia artificial y que el checkout tiende a volverse invisible.

Agentes de IA pueden comandar compras en el e-commerce hasta 2030, dice VP de Cielo

Las compras autónomas comienzan a salir del campo conceptual y colocan catálogo, precios, stock, pagos e integración de sistemas en el centro de una nueva jornada de consumo.

La inteligencia artificial está avanzando de una herramienta de apoyo a la decisión a una tecnología capaz de ejecutar compras en nombre del consumidor. La evaluación es de Carlos Alves, vicepresidente de Tecnología y Negocios de Cielo, presentada durante el Summit Pagamentos 2026 y publicada por E-Commerce Brasil.

Según el ejecutivo, hasta US$ 1 trillón del comercio global podrá ser orquestado por decisiones de inteligencia artificial hasta 2030.

Más que un cambio en la forma en que se investigan los productos, este movimiento puede transformar toda la jornada de compra. En un escenario de agentes autónomos, el consumidor deja de navegar necesariamente por páginas, agregar ítems al carrito y concluir un checkout. Parte de estas etapas comienza a ser ejecutada directamente por la IA.

Del asistente al agente de compras

La evolución descrita por Alves ocurre en etapas.

Primero, la inteligencia artificial pasa a formar parte de la interacción cotidiana a través del lenguaje natural. Luego, comienza a comparar productos, precios y alternativas. A continuación, asume tareas como agendamientos y, finalmente, comienza a ejecutar determinadas decisiones dentro de los límites establecidos por el consumidor.

Las señales de esta transición ya aparecen en el comportamiento de los consumidores. De acuerdo con los datos presentados en el evento, 76% de los brasileños utilizan IA para realizar consultas antes de comprar, mientras que 60% de las personas de hasta 34 años ya no utilizan tarjeta de crédito física.

El cambio representa un paso más allá del comercio conversacional. La inteligencia artificial deja de solo recomendar una acción y comienza a ejecutarla a partir de una autorización previa.

El checkout puede dejar de ser una etapa visible

En este nuevo modelo, el pago tiende a volverse una infraestructura cada vez más invisible.

Hoy, incluso después de toda la inversión realizada para atraer al consumidor y llevarlo hasta la decisión de compra, una porción significativa de las ventas aún se pierde en la última etapa de la jornada.

Según Alves, 18% de los consumidores se queda en el camino en el momento de la compra. Entre los motivos están la falta de límite, divergencias en los datos y bloqueos preventivos relacionados con sospechas de fraude.

La complejidad aumenta porque una transacción normalmente involucra diferentes participantes, como adquirente, marca y banco emisor, cada uno con sus propios mecanismos de análisis y prevención de fraudes.

Reducir esta fricción exige una mayor colaboración e intercambio de información entre los participantes del ecosistema de pagos.

Con agentes de IA realizando compras, esta integración se vuelve aún más importante.

Pix puede ser una de las bases de este nuevo modelo

En Brasil, el Pix aparece como una infraestructura relevante para la evolución de las compras mediadas por agentes.

Desde su lanzamiento, en 2020, el sistema avanzó del QR Code a diferentes modalidades de pago, incorporando recursos como pago por proximidad, Pix Automático, transacciones programadas, tokenización y jornadas con menos redirecciones.

En el modelo presentado por Alves, el agente de inteligencia artificial recibe el consentimiento del consumidor y utiliza un token único y rastreable, asociado a la persona y al medio de pago, que puede ser tarjeta o Pix.

La autorización se registra en un mandate ID, creando un registro de las autorizaciones concedidas al agente.

En la práctica, esto permite imaginar una experiencia en la que el consumidor diga:

“Compra un pasaje para São Paulo el próximo viernes por hasta R$ 800.”

o:

“Cuando este producto baje de R$ 500, cómpralo para mí.”

El agente comienza entonces a seguir las condiciones definidas, identificar la oportunidad y ejecutar la transacción cuando se cumplan los criterios.

Compras agénticas ya comenzaron a ser probadas

Este escenario no está restringido a proyecciones para 2030.

Según la información presentada durante el Summit Pagamentos, iniciativas relacionadas con las llamadas compras agénticas ya comenzaron a ser probadas en Brasil, incluyendo experiencias que involucran a Visa y Banco do Brasil y el desarrollo de un agente propio por Mastercard.

La diferencia fundamental está en el papel desempeñado por la inteligencia artificial.

Hoy, la IA predominantemente consulta, recomienda y compara.

La próxima etapa es ejecutar.

El consumidor continúa definiendo sus objetivos, límites y preferencias, pero no necesita necesariamente participar manualmente en cada etapa de la transacción.

¿Qué cambia para el retail?

La provocación hecha por Alves a los minoristas es simple: el próximo cliente de una tienda puede no ser una persona navegando por el sitio, sino un agente de IA representando a esa persona.

Esto crea un cambio importante de arquitectura.

Durante décadas, el comercio digital se ha desarrollado para interfaces utilizadas por personas. Sitios, aplicaciones, menús, motores de búsqueda, páginas de productos y checkouts fueron diseñados para guiar a un usuario humano.

En un comercio mediado por agentes, parte de esta interacción puede pasar directamente de sistema a sistema.

Para el retail, esto aumenta la importancia de estructuras capaces de proporcionar información confiable y en tiempo real sobre:

  • catálogo y atributos de los productos;
  • precios y promociones;
  • disponibilidad y posición de stock;
  • condiciones comerciales;
  • identificación y consentimiento del cliente;
  • medios de pago;
  • reglas antifraude;
  • pedidos, fulfillment y entrega;
  • cambios, devoluciones y atención post-venta.

No basta con que esta información exista. Debe estar integrada, estructurada y accesible de manera segura para otros sistemas y agentes.

De interfaces a ecosistemas

La llegada de los agentes de IA puede representar una transformación similar a la provocada anteriormente por el e-commerce, los marketplaces y las aplicaciones móviles.

La diferencia es que, esta vez, la interfaz puede perder protagonismo.

Cuando un agente logra entender la necesidad del consumidor, investigar alternativas, consultar disponibilidad, evaluar condiciones comerciales y concluir una transacción, la capacidad del minorista de operar de forma integrada se vuelve tan importante como la experiencia visual de su sitio o aplicación.

En este escenario, la arquitectura de datos, APIs, integración entre sistemas, calidad de datos y disponibilidad de información en tiempo real dejan de ser solo temas técnicos.

Pasan a formar parte de la propia experiencia de compra.

El desafío para el retail no será solo entender cómo utilizar inteligencia artificial internamente.

También será estar preparado para vender a inteligencias artificiales que estarán comprando en nombre de sus clientes.

Cuando el cliente pasa a ser un agente de IA, la integración deja de ser un telón de fondo y pasa a ser parte de la experiencia de compra.

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