InsightsReforma Tributaria22 de septiembre de 20268 min de lectura
Qué cambian IBS y CBS en la operación del retail
Una visión práctica sobre los impactos de la nueva tributación en compras, créditos, precios y flujo financiero.

La transición hacia IBS y CBS no es un proyecto de cumplimiento fiscal. Es un cambio estructural en la forma en que el retail compra, fija precios y financia su operación — y quien lo trate como un ajuste de factura descubrirá el costo en el margen.
El primer impacto está en las compras. La lógica de créditos amplios cambia la negociación con proveedores: el precio deja de ser el único número relevante y la composición tributaria de la factura pasa a definir el costo real de la mercancía. Los compradores necesitan visibilidad tributaria en el momento de la decisión, no en la contabilización del mes siguiente.
El segundo impacto es en la fijación de precios. Categorías con cestas tributarias diferentes pasan a convivir con alícuotas unificadas, y la elasticidad de cada categoría responde de forma distinta. Reprecificar es un ejercicio de margen por categoría y por canal, no un reajuste lineal de tabla.
El tercer impacto es financiero. El flujo de créditos cambia de velocidad y de naturaleza, y el capital de trabajo de la operación debe ser replanificado. Las empresas que mapeen temprano dónde nace el crédito, dónde se traba y dónde se pierde tendrán una ventaja concreta de caja sobre sus competidores.
La recomendación práctica: tratar la transición como un programa de operación, con fiscal, compras, pricing y finanzas en la misma mesa — y con los sistemas preparados para simular escenarios antes de cada decisión, no para explicar el resultado después.
